Antes o después, todo coleccionista de vinilos que quiera ver crecer su colección, sobre todo si es un melómano ancho de miras dispuesto a explorar el amplio espectro musical, se encuentra mirando con cara de tonto tres recopilatorios aparentemente idénticos sin saber qué hacer. ¿Cuál elegir? ¿Alguno vale la pena? ¿Si la foto de la portada es chula y pone «Greatests Hits» tiene que ser una buena elección?
La solución viene de mano de un poco de preparación por parte del coleccionista. A todos nos gusta lanzarnos de tanto en tanto y comprar un album que nos atrae por su carátula, por que nos gusta el artista o porque un tío de pinta muy cool lo ha estado mirando un buen rato mientras le espiábamos en silencio… Sin embargo con los recopilatorioes es especialmente importante que controlemos esta tentación al máximo, pues el resultado puede ser más doloroso que con otro tipo de discos. Piénsalo: si te compras un album normal mediocre, te va a doler en el bolsillo y en el espacio que ocupa, nada más (ni menos), pero si te compras un recopilatorio mediocre, te va a doler en la honra.
Ejemplo: Una gran banda produce quince albumes a lo largo de su carrera, veinte singles de éxito, cinco temas memorables, eternos y conocidos por todos… ¿y en mi recopilatorio sólo hay una versión alternativa de uno de sus hits y el resto son caras b de relleno? 😉 Vergonzoso. 😉
Para evitarlo, sigue estos mis consejos:

1. No todos los recopilatorios nacen iguales
Puedes creer que cualquier disco que ponga «greatests hits» y tenga la cara de Bill Haley o de Wilson Pickett en la portada tiene que tener todos sus grandes temas clásicos, pero estarás equivocado. Por cada recopilatorio currado, bien seleccionado de entre el catálogo completo del artista, hay tres cutres que han elegido las canciones en función de lo barato que sea comprar sus derechos y no por su cualidad artística o su fama. Si no has investigado, no piques. Haz tus deberes.
2. Elige tus propios Hits
Todo comienza por escuchar las canciones de la banda antes de lanzarse a la caza del recopilatorio. Hoy día no puede ser más fácil escuchar las canciones de cualquier banda o artista del que te interese un recopilatorio. También puede ser que ya les has oído de sobra y sabes lo que te gusta. Guíate por eso y no por lo que otros digan que son sus canciones principales. Apunta en una lista (en el móvil o en un cuaderno, según lo retro que seas) las canciones que tú consideras necesarias en el recopilatorio y esos serán los hits que tendrás que buscar, sean ‘greatests’ o no.
3. No te pases de ambicioso
La triste realidad es que probablemnte no encontrarás un recopilatorio que incluya tus diez canciones favoritas (salvo que las hayas elegido escuchando un recopilatorio). Divide tu lista de hits personal elaborada en el punto anterior en dos categorías (por simplicidad): necesarias y deseables.
Por ejemplo, mi lista de canciones para el recopilatorio de Otis Redding que me merezco es:
Obligatorias:
- Sitting on the dock the bay
- Hard To Handle
- These Arms of Mine
Deseables:
- Tramp
- FaFaFaFa sad song
- Mr. Pitiful
- I´ve been loving you too long
- Shake
- I’ve Been Loving You Too Long (To Stop Now)
- I cant turn you loose

¿Cómo funciona? Si el recopilatorio no tiene las obligatorias, lo devuelvo a su sitio sin mirarlo dos veces. Si las tiene… busco entre el resto de canciones para ver cuántas de las deseables entran en el recopilatorio. ¿Simple, no?
¿Cuántas ‘deseables’ son necesarias para aceptar el recopilatorio? Eso ya depende del tiempo que lleves buscando (es decir, de lo dificil que sea encontrar recopilatorios de esa banda) y la cantidad de recopilatorios que haya en el mercado. En el caso de Otis Redding, estoy dispuesto a seguir buscando hasta encontrar al menos cuatro deseables además de las tres obligatorias. Pero en muchas ocasiones he aceptado recopilatorios que sólo tenían las obligatorias, por pura desesperación.
4. Aprieta los dientes al mirar la portada

En mi experiencia, los mejores recopilatorios no son los que tienen las mejores portadas. El truco de algunos sellos es gastar poco en los derechos de las canciones (metiendo únicamente un tema famoso y el resto canciones de relleno) y gastarse parte de lo que se ahorran en los derechos de una gran foto y/o un diseñador que sepa lo que hace. Es decir, la portada más chula puede estar ocultando la colección más cutre de canciones.
Si la portada es tan fea que te ofende verla, renuncia al recopilatorio de tus sueños… pero no te compres un recopilatorio basura sólo por la portada salvo que lo quieras usar únicamente como mini-póster para hacer bonito en tu pared.
5. Recopilatorios, no catálogos.
Una tentación en la que se puede caer (aunque sobre todo ocurre con los CDs, no tanto en vinilo) es elegir un recopilatorio kilométrico de cuatro discos que a lo largo de sus ocho caras ofrece todos sus hits. ¿Qué tiene de malo si incluye todas mis canciones obligatorias y deseables descritas en los puntos 2 y 3? Pues hay dos motivos para rechazarlos:
Por un lado, las canciones de relleno (en este sentido me refiero a las que no estaban en tu lista) es probable que incluyan ‘deep cuts’ y versiones alternativas, quizás algún remix, versiones en directo y/o entrevistas a la banda. Incluso aunque todas las canciones estén sacadas de los álbumes originales, muy pocas bandas han sido capaces de producir 40 canciones en su discografía que merezcan entrar en un recopilatorio. Llámame cínico, pero sabes que es verdad.
Por otro, y este es el más importante, la energía del recopilatorio se pierde. Un disco antológico no tiene el carisma natural de un album original, grabado y concebido como una unidad desde el principio… pero lo compensa a base de músculo, de hits, de canciones memorables. Quizás no tengan mucho que ver entre sí, quizás sean canciones separadas por una década, pero si todos son temazos, compensa. Un buen recopilatorio te lleva de triunfo en triunfo durante cuarenta minutos… es una aventura excitante. Una macrocolección de canciones es más parecido a un almacén mohoso donde, si buscas con empeño, podrás encontrar gemas brillantes entre bártulos polvorientos. Para eso, cómprate la discografía completa y bucea a gusto en las aguas originales.

¿De verdad quieres un recopilatorio?
A veces se compran recopilatorios innecesarios, ten cuidado. Los dos motivos razonables para comprar una antología de canciones de un artista son:
a) Si ya tienes mucho/todo de su discografía original y echas en falta un disco que te agrupe sus éxitos para cuando sólo tienes ganas de escuchar los hits.
b) Si no tienes nada de su discografía original y te interesa tener un album del artista, pero no tienes el menor interés en embarcarte en la compra de una amplia discografía que te es innecesaria.
NO debes comprar un recopilatorio para…
… conocer la música del grupo; servir como una primera aproximación a su sonido. Esto tenía sentido hace una o dos décadas, pero ya no. Si quieres conocer a la banda, escucha su música en streaming todo lo que quieras. Puedes descubrir si necesitas comprar sus álbumes (recopilatorios o no) mucho antes de pasarte por la tienda de discos.
… tener lo mejor de la banda en un album cuando sólo llegaron a sacar uno o dos discos. Puede parecer de cajón, pero si un grupo que te gusta sacó sólo un par de discos al mercado y sus canciones te gustan… vas a ser más feliz comprándote esos dos álbumes que un recopilatorio que sea simplemente un frankenstein con casi las mismas canciones. Hazte un favor y compra los dos vinilos con las canciones tal como salieron originalmente.
… incluir en mi colección los grandes éxitos de las grandes bandas de las que todo el mundo habla aunque no te gusten demasiado. Piensa en tu colección de discos como en un club de amigos. Nadie quiere en su club a un puñado de pretenciosos que no le caen bien a nadie. Haz lo posible por que todos tus discos sean tus amigos. En otras palabras: no hay que tener un recopilatorio de Elvis sólo porque sea ‘The King of Rock’n’Roll’ o de Miles Davis porque si no, no eres cool. Si quieres fardar, cómprate camisetas.
Espero que os ayude. Contadme vuestra opinión o experiencias en comentarios!


















