Una de las últimas películas que vi en el 2013 (por cierto pronto publicaré mis listas de lo mejor que he visto en ese año) fue ‘It’s All Right, Jack‘, una película que me dejó mal sabor de boca por los motivos más tontos. Es decir, es una gran película cómica con Peter Sellers en uno de sus papeles emblemáticos y un adorable Ian Carmichael haciendo de tontorrón bienintencionado y moralista. Está muy bien considerada por la crítica, con buenos motivos para ello, y tuvo mucho éxito entre el público británico del ’59. No hay ningún motivo, en teoría, para que no me gustara, encantara incluso: pero me repateó.
¿Por qué? Por su ideología política. Teóricamente es un gran chiste sobre las relaciones entre clases que trata de humillar tanto a los obreros como a los empresarios, los ricos y los pobres, la clase alta y la baja. Pero es mentira y ahora explicaré mis motivos:
- Ambas clases no quedan igualmente representadas. Los empresarios capitalistas de la película son despreciables, pero son 2-3 personajes que difícilmente van a representar a toda una clase social mientras que los obreros son representados por docenas de personajes, cada cual más rastrero, vago e idiota. Un par de villanos no compensan una clase social entera vilipendiada.
- Sólo los sindicatos quedan representados como una institución para el abuso del poder de la clase obrera sobre los empresarios, ninguna organización empresarial o institución de la clase alta queda manchada.
- El mensaje de la película no se dirige por igual al público de ambas clases. El porcentaje de miembros de la clase media-baja y obrera que verían la película comparado con los señoritos con pasta es abrumadoramente superior. Dicho de otro modo: sólo los obreros verán a su clase y sus organizaciones ridiculizadas.
- Por último y lo más grave: el héroe de la película, el único personaje teóricamente digno, decente y respetable, aquel con el que todos deberían identificarse es, nada menos, que un señorito pijo de buena familia y, encima, un esquirol.
En resumen la película presenta la idea de que ni el capitalismo ni el sindicalismo, merecen la pena, ambos son un engaño deshonorable y ruin: sólo el conservadurismo y las estructuras tradicionales (esa gran mentira del buen siervo para un buen rey) es deseable. Era una manera de agradar al público, sobre todo a la clase media, que en aquella época me imagino que echaba de menos la simplicidad de los viejos tiempos en los que todo el mundo conocía su lugar y la política era retórica para universitarios.
No os voy a decir que es una mala película, sólo que no pude ignorar su mensaje para disfrutarla. ¡Si hasta el líder comunista se parece a Hitler!
Nota para Estudiantes del Inglés: ‘It’s All Right Jack’ es una expresión que se utiliza (o utilizaba) en Gran Bretaña para referirse al que está a gusto en su posición y no le importa los demás: el que no mueve un dedo por nadie mientras él tenga lo que quiere.




















